Tengo memoria de algunas ocasiones donde lo he vivido y es un momento increíble. Estar duchada, en pijamas, pero aun con el stress del dia laboral, sentirse cansada y malhumorada, haciendo cuentas en la mente de las actividades del día siguiente y que mi Spanker me tome del brazo, me de vuelta en la cama, me baje el pijama y la bombacha y me de unos buenos azotes, para luego llevarme a sus rodillas sin explicaciones y me de una merecida paliza, es una situación que deseo recurrentemente.

La situación es muy diferente a los castigos usuales. No hay retos, sino recordatorios de que hay asuntos que deben tomarse con calma, que las tensiones laborales son normales.
No hay penitencia, no hay implementos. Solo nosotros a punto de irnos a la cama, y yo en sus rodillas liberandome de todas mis responsabilidades.
No tener el control, no decidir, la demostración de cariño y preocupación materializada en una paliza intensa pero con otros matices.
Y sentir que aflojo mi cuerpo y solo pienso en lo que esta pasando, lo siento y lo disfruto.
Se que lo necesito. Y quedare totalmente rendida cuando termines.
Me pasas crema en la cola que me arde, y con eso termino de deshacerme de cualquier preocupación. Para luego ir a mi lado de la cama, acomodarme en la almohada y casi entre dormida decirte... "que duermas lindo..." Esperar que me abraces para dormir y tener la certeza que mañana sera un día de lo mejor. :)
3 comentarios:
Desde luego que es la mejor manera de irse a dormir. Preciosa descripción de ese momento!
Que buena descripción de ese momento y que ganas de probar el sonido de esas nalgas al contacto con la mano.
Me gusta tu blog. Te dejo un saludo y te invito a pasar por el mío.
http://nikzulaspankingart.wordpress.com/
Publicar un comentario